En ocasiones, ella se encuentra en los momentos tranquilos de su vida compartida, y solo puede sentir este peso: el peso de las necesidades no expresadas. Como mujer, hay una expectativa de ser emocionalmente invulnerable, de llevar su fortaleza como una armadura. Pero, a decir verdad, la cercanía es tan vital para ella como lo es para él. Y cuando falta esta conexión… bueno, se siente como un grito silencioso en la oscuridad.

La unión no se trata solo de contacto físico; va más allá. Es el roce de los dedos, el calor de la proximidad, la manera en que sus risas se entrelazan en el aire. Es un lenguaje sin palabras donde ella se siente vista, querida y deseada. Pero cuando esa complicidad se apaga, es como si una puerta se hubiera cerrado lentamente, y ella está afuera, esperando.

Ella no puede evitar sentir una sensación de aislamiento. Es como si sus necesidades emocionales, su deseo de estar cerca, de ser vulnerable, hubieran caído en oídos sordos. Cada vez que lo busca y lo siente alejándose, duele más de lo que él pueda imaginar. No se trata solo de lo físico; es lo que comparten cuando sus cuerpos están cerca, la confianza que los envuelve.

Ella casi puede escuchar los ecos de los momentos que solían compartir: los besos robados, los susurros tranquilos, la comodidad de saber que ella es suya, y él es suyo. Pero ahora, ella siente que anhela algo que no puede alcanzar del todo. Y sí, ella sabe que las personas luchan y que la vida se llena de compromisos, pero hay una diferencia entre estar ocupado y ser negligente.

Es confuso, honestamente, para ella. ¿Por qué su necesidad de conexión debería sentirse como una carga? ¿Por qué parece desconsiderado querer más que solo conversaciones casuales o risas durante el desayuno? No se trata de la cantidad de tiempo que pasan juntos, sino de la calidad de la relación que comparten.

Allí está ella, un libro abierto, con las páginas revoloteando al viento, esperando que él se vuelva hacia ella y lea lo que está escrito entre líneas. Ella quiere compartir este viaje con él, y cree que valen la pena luchar por ello. Solo desea que, por un momento, su corazón busque el de ella y le recuerde que no está sola en esto. Que su relación no es unilateral sino un hermoso baile de dar y recibir.

Juntos pueden cerrar esta brecha. Ella lo extraña, de todas las maneras que importan. Por favor, encontrar el camino de vuelta uno al otro. Ella promete estar allí, con los brazos abiertos, lista para abrazar la cercanía que ambos anhelan.

El problema es que ella nunca ha estado con él, en esa forma de conexión profunda, esa que tanto anhela. Conoce que esa cercanía puede existir, que es posible sentirla, pero nunca la ha tenido. Solo espera ese momento en el que pueda compartirla, y que pueda construir algo que nunca ha experimentado antes.

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